No todas las tradiciones son costumbres de mierda. (¿Tu perro es patriota? Mi gato no.)

Leave a comment

August 28, 2013 by Aleko de Planeta Lem

Lo que llamamos destino sale de los hombres, no entra en ellos desde fuera” (Rainer María Rilke)

 
He despertado once mil veces, ya. Hace muy poco he dejado de ser veinteañero y empieza a apetecerme tener ciertas cosas, como por ejemplo, una propiedad…lo que veo complicado, ya que en lugar de dentista, abogado o político, decidí ser lo que soy y emprendí este camino sabiendo que sería difícil y hasta incompatible con muchas cosas. No pasa nada, estoy contento y en paz con mi pobreza. En realidad, yo no me considero pobre, pero esa es mi situación según la definición oficial, aquí en España. También tengo ganas de tener un hijo aunque para eso necesitaría, fundamentalmente y más allá de cierta estabilidad económica, a la madre. Sí… Algunos sueños quedan lejos todavía, y está bien que así sea. Hay que seguir avanzando, subiendo. Subir más conlleva aumentar la gravedad de una probable caída. O dicho de otro modo: cuanto más se tiene, más se tiene que perder. Vale tanto para lo material como para el gozo y la felicidad. Entonces: ¿Cuál será tu juego? ¿Qué harás? Sabiendo lo que es ganar y lo que es perder, mi opción es seguir apostando. ¡A por más! Que para no sentir, ya está la muerte. De eso no nos libraremos. El partido, hay que jugarlo.

Nunca leo la sección deportiva del periódico. Sólo me interesé por el fútbol entre mis ocho y mis trece años y, tras esa etapa, exclusivamente durante los mundiales. Bastante poco me atrae el balompié, pero durante La copa del mundo me entusiasmo e inclusive me importa. Resultado del día: Argentina 2 / México 1. Preferiría haberle ganado a otro país, México es de los que más me simpatizan. Pero bueno…”ganamos”. Lo pongo entre comillas porque cabe destacar que yo no jugué el partido, yo simplemente bebí unos vinos y le grité un poco a la pantalla del televisor del bar, como hay que hacer…y ahora resulta que gané, que soy un triunfador. Pese a estas inevitables reflexiones que me abordan, disfruté del encuentro. No todas las tradiciones son costumbres de mierda. Ay, ay, ay… Estoy levemente borracho. ¡Cómo me gustaría llamar por teléfono a mi gato! Por el mismo motivo que en dos palabras se escribe en tres palabras. A propósito: Mi gato habla dormido. Me cuesta creerlo pero estoy seguro, lo he oído. A veces, mientras sueña emite unos maullidos que son demasiado parecidos a palabras. La vida es un misterio. Como esas noches en que sabes que James Brown compuso “Sex Machine” pensando en ti.

Estoy escribiendo y me interrumpen: -Hola! Tú eres argentino, ¿verdad?- Levanto la vista y la miro a los ojos -Entre otras cosas.- respondo. Sonrío y vuelvo al papel. Ya sé que estoy en un bar y que lo normal aquí es relacionarse, pero para bien o para mal eso ya lo he superado hace rato. Lo de la normalidad, digo. Acepto plenamente mi freakismo. Aunque más que freaky o loco raro prefiero considerarme un excéntrico sin dinero. ¿Por qué no? Al instante de percibir la partida de mi momentánea interlocutora se me ocurre otra respuesta para su pregunta: -Sí, lo soy…y no vayas a creer que reniego de ello pero que quede claro que es un hecho involuntario.- Podría llamarla y decírselo para ver qué cara pone, aunque eso ya sería freakismo a conciencia, y prefiero no abusar. Dicho esto, decido salir a la calle a respirar. Por el camino saludaré con algún ademán conciliador a la chica preguntadora intentando poner una mirada de “no me presté a la charla porque estaba escribiendo pero en el fondo no soy tan antipático”. En el fondo debería cuidar más las formas. El fondo es fundamental y la forma es trascendente. Cada uno tiene sus prioridades. Ejemplo: Soy de los que pueden enamorarse de una mujer sentada. ¿Me explico? ¿Esto es chulearse de valores? ¿O de gustos, quizás? Sólo se trata de prioridades, más allá de que no olvido que las dos coordenadas son importantes y que no se puede bailar este tango sin equilibrio. Ideas inconexas surfean en mí. Ahora me viene a la mente que para hacer las cosas como las hacen los demás, ya están los demás. Quizás no estaría confundiéndome si le echara la culpa al vino, pero en definitiva se ve que ando chulo, nomás. Cancherito, se diría en la tierra que me vio nacer. Mientras sea con humildad, no es grave. Al menos eso me digo mientras miro el cielo y le pregunto: Y tú…¿de qué país eres?
Creo que una de mis escasas virtudes es que siempre fui más de preguntas que de respuestas. ¿Es verdad que el argentino se mira el ombligo con mayor asiduidad que otros vecinos? No lo sé, pero me parece que en los medios de comunicación de Argentina se usa más el gentilicio en cuestión que el correspondiente en España. Tan a menudo se dice “Los argentinos bla bla bla…” o “Los porteños bla bla bla …” como si fuera tan importante diferenciarse y definirse constantemente con respecto a la división política. Me harta el hecho de que el país de nacimiento de cada uno provoque tantos problemas en el mundo. Por eso molesto a menudo con este tema, invitando a la reflexión e intentando hacerlo con humor. El humor es un punto de vista imprescindible. Si el chiste es bueno o malo…eso ya es harina de otro costal. El fondo es fundamental y la forma, trascendente. Cada uno tiene sus prioridades. ¡Hostia, tuve un déjà-vu! (expresión francesa que podría traducirse al español como «ya visto», pal’ que no lo sepa.) La educación también es fundamental. Extremadamente fundamental. Podría contar con los dedos de las manos los libros que he leído durante el último lustro. ¿Es un error? ¿Una lástima, quizás? No. No lo es. Simplemente sucede que todo no se puede. Podría ser un gran lector. Podría ser cinéfilo. Podría ser pintor. Podría ser cardiólogo. Podría ser heroinómano. Podría ser dentista, abogado o político…pero soy lo que soy.

Resumen: Soy lo que soy. Todo no se puede. Soy argentino más allá de que preferiría que no existiese el fraccionamiento del mundo. Soy de los que pueden enamorarse de una mujer sentada. Creo en los déjà-vu. Podría echarle la culpa al vino. James Brown compuso “Sex Machine” pensando en ti.

(Barcelona, 2006)

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: